...Vi el populoso mar,vi el alba y la tarde,
vi las muchedumbres de América,
vi un laberinto roto (era Londres),
vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó,
vi racimos,nieve,tabaco,vetas de metal,vapor de agua,
vi a una mujer que no olvidaré,vi la violenta cabellera,
el altivo cuerpo,vi un cáncer en el pecho,
vi a un tiempo cada letra de cada página,
vi mi dormitorio sin nadie,
vi la circulación de mi oscura sangre,vi el engranaje del amor y
la modificación de la muerte,
vi mi cara y mis vísceras,
vi tu cara,y sentí vértigo y lloré...
JORGE LUIS BORGES
Un domingo de verano en la isla de la Grande Jatte(Seurat)
Para reflexionar...
Unos nuevos modelos propugnados desde la literatura,el cine,la publicidad,los medios de comunicación o el arte plástico nos ayudarían a las mujeres.Porque la preeminencia y la transmisión de modelos con los que no nos identificamos fomenta una inquietante o incluso atormentadora disonancia.Por un lado,reivindicamos nuestro derecho a ser como somos(activas,sexuales,independientes,asertivas),por otro lado nos reconcomen las autorecriminaciones y las inseguridades,al no vernos legitimadas desde la perspectiva dominante,que no da cabida a mujeres como nosotras.A muchas nos gustaría ser como la Beatriz y la Julia de las Cerezas del cementerio,como Emilia Pardo Bazán,fetichizadoras en lugar de fetichizadas,y mostrar nuestro deseo sin embages,haciendo uso de él en nuestro propio provecho.
Porque se trata,a fin de cuentas,de la posibilidad de expresar nuestros deseos,de hablar de nuestros propios fetiches,de exponer una mirada disidente que pueda también concebir al sujeto masculino como objeto deseado(y no sólo desde la mirada gay) y al objeto femenino como sujeto deseante.Es cierto que muchos hombres temen a las mujeres activas,activas en la faceta laboral y en la sexual,a las mujeres independientes,a las que deciden por sí mismas.Pero también es cierto que el día que se atrevieran a escucharlas podrían descubrir nuevas e interesantes fuentes de placer y gratificación.
También va a favor de los intereses masculinos el detectar el fetichismo patológico y combatirlo,pues de ello depende la supervivencia del planeta y de la especie.No podemos seguir permitiéndonos vivir según los patrones de una ideología fetichista de consumo basada en el despilfarro.Ya es hora de que nos planteemos que debemos instaurar unos patrones de consumo más sensatos,que nos proporcionen una satisfacción y gratificación duraderas y no nos condenen a una insatisfacción y frustración perpetuas.
LUCÍA ETXEBARRÍA y SONIA NÚÑEZ PUENTE en su ensayo "En brazos de la mujer fetiche".